Visitamos Moscú y San Petersburgo en el verano de 2016, concretamente del 22 al 29 de agosto. Elegimos Rusia porque buscábamos un destino que en agosto tuviera una temperatura agradable que nos permitiera hacer turismo sin pasar excesivo calor y tratando de evitar la lluvia en la medida de lo posible. Creemos que fue un acierto visitarlo en esta época. Eso sí, por las noches refresca bastante, lo que se nota especialmente en San Petersburgo, así que tenedlo en cuenta a la hora de preparar vuestra maleta.

El itinerario que seguimos fue el siguiente:

  • 22 de agosto: Madrid – Moscú (avión)
  • 23 y 24 de agosto: Moscú
  • 25 de agosto: Moscú – San Petersburgo (tren Sapsan: 13.50 – 17.55 h)
  • 26-28 de agosto: San Petersburgo
  • 29 de agosto: San Petersburgo – Madrid (avión)

A continuación, os dejamos algunas recomendaciones generales del viaje y también de cada ciudad en concreto. Información concreta sobre monumentos, puntos de interés, etc., hemos intentado evitarla, puesto que creemos que cualquier guía os será de más utilidad. Esperamos que nuestra experiencia os resulte útil y no dudéis en utilizar la sección de comentarios para dejar vuestras consultas, opiniones o sugerencias.

Importante: para poder viajar a Rusia tenéis que sacaros un visado con carácter previo. El trámite es un auténtico dolor de cabeza, que requiere de numerosa documentación y mientras lo tramitan se quedan con vuestro pasaporte. En temporada alta las colas pueden hacer desesperar a cualquiera, así que no demoréis demasiado esta gestión. Os dejamos la web de la única empresa que los tramita.

Información general:

Para movernos por las ciudades y ver los distintos puntos de interés como palacios, iglesias, etc., en esta ocasión utilizamos las guías de El País Aguilar, que dividen las ciudades por barrios e indica los principales puntos de interés de cada barrio. En cualquier caso, si no queréis compraros una guía solo para el viaje, cualquier biblioteca pública dispone de numerosas guías turísticas de Rusia y por Internet hay mucha información.

Documentación: nosotros dejábamos siempre el pasaporte en la caja fuerte del hotel y llevábamos en todo momento una fotocopia del pasaporte y del visado. Además es conveniente llevar encima algún carné identificativo que tenga una foto. Como recomendación, si tenéis carné de estudiante, llevadlo con vosotros ya que os será de utilidad para conseguir entradas a mitad de precio en todas las atracciones turísticas.

Seguridad: no hemos tenido sensación de inseguridad en ningún momento, aunque es cierto que tampoco nos hemos salido de las zonas más transitadas. Hay que tener especial cuidado en el transporte público tanto en el metro como en los autobuses, porque a veces se montan peleas donde empiezan varios a gritar y los turistas nos quedamos hipnotizados mirando la escena. Mientras estamos mirando te quitan la cartera, el móvil, el pasaporte o lo que puedan al descuido. Nosotros, aunque vimos una de estas peleas, tuvimos suerte de que no nos quitaron nada, pero conocemos varios casos que sí.

Internet: tanto en el aeropuerto como en las tiendas de móviles puedes obtener una tarjeta SIM con internet de alta velocidad ilimitado. Hay varias compañías: MTC, Beeline, etc. Nosotros cogimos una SIM en el aeropuerto que nos costó 750 rublos (unos 10 euros) y tenía 3 GB de datos. Nos pareció estupendo y muy barato. Cuando gastamos los 3 GB fuimos a una tienda de móviles de la compañía de la tarjeta (MTC) para recargarlo y resultó que nos habían timado un poco y nos dieron una nueva SIM con internet de alta velocidad ilimitado por 250 rublos. El internet funciona muy bien con estas tarjetas, llevad un móvil extra para meter la SIM que compréis y que emita wifi para vuestro móvil habitual o bien utilizad un router móvil. Para obtener la SIM necesitaréis el original del pasaporte.

Ballet y ópera: es recomendable ir a alguna función de ballet o de ópera (en esto último el idioma puede ser un problema). El teatro principal de San Petersburgo es el Mariinski y el de Moscú el Bolshoi, en agosto que es cuando estuvimos nosotros, estaban ambos cerrados ya que inician temporada en septiembre. No obstante, nosotros fuimos a un espectáculo de ballet en Moscú, en Novaya ópera a un precio muy económico y merece mucho la pena.

Idioma: el conocimiento de inglés no está muy extendido y en ocasiones el trato no es excesivamente amable, por lo que en general la comunicación puede ser un poco complicada, pero por señas al final todo se resuelve. La mayoría de los carteles y la información está en cirílico, pero al segundo día uno prácticamente reconoce el alfabeto y su conversión.

Moneda y tarjetas: en general para entradas, restaurantes, etc. se puede pagar sin problemas con tarjeta, pero en restaurantes pequeños, autobuses y algún sitio más solo aceptan efectivo. En cualquier banco puedes cambiar moneda a un tipo de cambio correcto, sin abusos. Nosotros solemos utilizar la tarjeta de EVO Bank en nuestros viajes y con ella sacábamos rublos de cualquier cajero sin comisiones y al tipo de cambio de ese día.

Comida típica: la bebida típica por excelencia es el vodka, aunque tampoco vimos a demasiada gente bebiéndolo. Otra bebida típica es el zumo de arándanos que está bastante bueno. También son famosos el caviar y los arenques. Toman muchas sopas de distintos tipos. Existe realmente la ensaladilla rusa y se llama «olivier salad», la encontraréis en prácticamente todas las cartas. Es muy famoso también el Stroganoff que es un guiso de carne, champiñones y nata acompañado de puré de patata que está para chuparse los dedos. Hay también unos postres redonditos rellenos de queso que están deliciosos, no dejéis de probarlos. En San Petersburgo son muy típicas unas rosquillas que se llaman Pyshki y son muy baratas se pueden encontrar en Bolshaya Konyushennaya ul., 25. También es muy típica la comida georgiana, está buenísima y es muy barata, hay muchos restaurantes por todas partes.

Moscú:

Traslado Aeropuerto-hotel: se puede ir muy fácilmente del aeropuerto al hotel y viceversa en tren directamente. Nuestro hotel estaba muy próximo a la parada de tren de Moscú a la que llegaban los trenes desde el aeropuerto, por lo que directamente caminamos a nuestro hotel (5 min). La estación cuenta con conexión de metro y está a dos paradas de la Plaza Roja. El precio del tren aeropuerto – Moscú es muy asequible.

Metro: las paradas de metro de Moscú son una auténtica obra de arte, las construyeron como palacios para el pueblo. Moverse en metro por Moscú es sencillo y muy económico (unos 30 rublos el viaje). Las máquinas dispensadoras de billetes se pueden poner en inglés. El metro pasa con mucha frecuencia (cada minuto), por lo que no merece la pena correr si se pierde uno.

Mausoleo de Lenin: está en un lateral de la Plaza Roja, junto al muro del Kremlin. El acceso es gratuito pero solo es visitable por la mañana de 10.00 a 13.00 h. Se forma bastante cola, por lo que es recomendable estar media hora antes de que abran para pasar de los primeros.

Acceso al Kremlin: el acceso al recinto del Kremlin es de pago. Hay varios tipos entradas, una de acceso general para ver las distintas iglesias ortodoxas de su interior (no a todas se puede acceder con este pase), otra para visitar la armería (es una visita interesante, leímos que merecía la pena entrar y lo cierto es que nos gustó bastante). También se pueden sacar entradas para visitar una torre y otros edificios del kremlin pero leímos que no merecía la pena. Nosotros sacamos las entradas en el momento y no esperamos apenas cola.

Juguetería Central (Lubyanka): es la mayor juguetería de Rusia, situada frente a la KGB (curiosa ubicación para una juguetería abierta en 1957…). Recomendable subir a su azotea, de acceso gratuito y disfrutar de una perspectiva panorámica de la ciudad.

Monasterio Novodevichi: un poco más alejado del centro pero fácilmente accesible en metro, este monasterio guarda algunas iglesias preciosas en su interior. Desde fuera, hay una vista muy bonita del skyline de la parte moderna de Moscú.

Almacenes GUM: situados en un lateral de la Plaza Roja, se concentran allí las tiendas de lujo de las principales marcas.

Interior de los almacenes Gum

Restaurantes en Moscú:

Café Chekhov: muy cerca de la Plaza Roja, en una calle peatonal muy animada. Cocina rusa e internacional. Pedimos stroganoff  y delicioso. Cenamos en la terraza pero el interior es también muy bonito.

Café Natatahtari: comida típica georgiana, hay varios, nosotros comimos en el que está cerca de la plaza de la KGB y de la juguetería más grande de Rusia. Un restaurante con una decoración preciosa, bien de precio y buena atención. Es típico pedir kachapuri.

Restaurante White Rabbit: tiene vistas al Ministerio de Asuntos Exteriores. Hay que reservar con antelación, ya que nosotros cuando fuimos estaba completo y no pudimos cenar allí. Lo recomiendan mucho, pero al final no lo probamos.

Kalina Bar: puesto que el White Rabbit estaba completo acabamos cenando en Kalina, ya que estaba muy cerca. Tienen platos rusos y japoneses. Las vistas son impresionantes, tanto desde el interior como desde la terraza. De precio es más caro que otras opciones en Moscú, pero aun así es razonable, teniendo en cuenta la calidad de la comida, la ubicación y las vistas. La tabla de quesos, espectacular. Fuimos sin reserva.

Vistas desde el Kalina Bar

Cadena Mumu (mymy en cirílico): es una cadena que está por todas partes en Moscú. Son restaurantes autoservicio, donde hay mucho platos de la gastronomía rusa, se cobra en función de los platos que se coja. Nosotros comimos en el que está cerca del Kremlin.

Cerca de la Ópera nueva (novaya opera): hay varios sitios bastante monos para cenar después de un espectáculo de ballet.

Hotel Courtyard by Marriott Moscow Paveletskaya Hotel: situado a 5 minutos andando de la estación de tren Paveletskaya y a dos paradas de metro de la Plaza Roja. Es un hotel donde se aloja principalmente gente de negocios, la zona es tranquila y segura. Las habitaciones muy amplias y limpias. El desayuno es bastante completo. El internet funciona muy bien y además tiene gimnasio (aunque no lo llegamos a pisar).

Desplazamiento Moscú- San Petersburgo:

Hay dos opciones, el tren estrella roja, que es nocturno y coche-cama. Tarda unas 8 h y dicen que el trayecto es bastante incómodo y los vagones cama son compartidos con desconocidos.

La otra opción es el tren SAPSAN, que recorre la distancia Moscú – San Petersburgo en unas 4 horas durante el día. Los trenes son muy cómodos, te incluye comida y botella de agua, puedes pedir mantita para dormir… Se pueden sacar las entradas con antelación a través de su página web. La estación de Moscú de la que salen es: Leningradsky, recomendable ir con tiempo porque hay varias estaciones juntas y puede resultar lioso.

San Petersburgo:

Traslado Hotel-Aeropuerto: se puede ir muy fácilmente del aeropuerto al hotel y viceversa en transporte público por un precio irrisorio. Desde la parada de metro Moskovskaya salen autobuses que llevan directamente al aeropuerto cada pocos minutos y al revés.

Metro: al principio el metro es un poco lioso a la hora de sacar los tickets. Hay unas maquinitas donde cambias rublos por una moneda solo apta para el metro. Cada viaje vale 35 rublos, es conveniente tener suelto para sacar solo una moneda de metro. También hay tarjetas donde puedes sacar 10 viajes, son personales e intrasferibles, y por tanto no  se pueden usar por dos personas en el momento. Además no suponen un ahorro en los billetes, por lo que no merecen la pena.

Entradas para el Ermitage: las entradas se pueden sacar directamente en las máquinas expendedoras que hay en el patio de acceso al Ermitage. Nosotros las sacamos en las máquinas y nos ahorramos la cola de la entrada. Accedimos muy rápido y sin problemas.

Catedral de San Isaac: si estáis dudando si sacar entradas para esta catedral ni lo dudéis, para mi es la más bonita de todo San Petersburgo. Sacad también para la columnata ya que permite tener unas vistas maravillosas de la ciudad.

Visita a Peterhof: este palacio de verano se encuentra en las afueras de San Petersburgo y es famoso por sus jardines. Nosotros sacamos entradas solo para los jardines y no para el palacio ya que con la visita al palacio de invierno (el Ermitage), considerábamos que habíamos cubierto el cupo de visita a estancias reales. La entrada a los jardines cuesta 700 rublos (350 con el carné de estudiante). Para llegar al palacio y jardines de Peterhof este enlace es muy útil: http://cometeelmundo.net/2013/9/excursi%C3%B3n-desde-san-petersburgo-el-palacio-de-peterhof

Visita al Palacio de Catalina: este palacio no nos dio tiempo, pero está también entre las visitas recomendadas y es famosa una habitación cubierta de ámbar.

Paseos en barco: una de las principales atracciones turísticas es recorrer San Petersburgo en barco por sus ríos y canales. Tanto de día, como de noche en la apertura de los puentes. Como hacía bastante frío y yo tengo tendencia a marearme en los barcos, desechamos esta opción XD.

Apertura de puentes: los puentes se abren sobre la 1.00 – 1.30 de la madrugada para que pasen los barcos, es todo un espectáculo que los lugareños recomiendan mucho. A nosotros nos vencía todos los días la pereza y el cansancio y no fuimos a verlos porque no nos llamaba mucho la atención.

Restaurantes: hay un grupo de restaurantes que se llama Ginza Project que tiene restaurantes muy bonitos y con una carta muy amplia y por lo menos lo que nosotros probamos rico y a buen precio. De este grupo de restaurantes estuvimos en Katyusha y fue donde mejor cenamos en nuestra estancia en SPB, además a las 20.00 hay un espectáculo de baile. Está situado en Nevski Prospect en el número 22. También cerca de Nevski comimos en un italiano llamado Italy que se comía bien y a un precio razonable, un sitio correcto sin pretensiones (Bolshaya Morskaya ul., 14). Comimos también en un sitio japonés que está justo enfrente del sitio de las rosquillas y que era caro y malo (nada recomendable). Otro sitio donde comimos fue un restaurante totalmente local con una carta con comida griega, rusa y georgiana donde comimos estupendamente y muy muy barato, eso sí, ahí nada de inglés, no recuerdo el nombre exactamente, era algo de Picasso (ul. Dekabristov, 22, cerca del teatro Mariinski y del puente de los leones).

Sobre el Hotel Akyan: está estupendamente situado a 10 minutos del metro y la estación principal de trenes, así como de la avenida principal de SP (avenida Nevski). Además a 2 minutos andando está la parada del autobús 22 que te deja en el centro turístico en un momento por el precio de 30 rublos (se pagan directamente a una persona que va en el autobús y que va cobrando los billetes a la gente que va subiendo). Nosotros un par de noches estábamos muy cansados y pedimos directamente que nos llevaran la cena a la habitación, tienen mucho donde elegir a un precio muy asequible y son muy eficientes.

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