Visitamos Cuba por libre en diciembre de 2016, aprovechando el puente de la Constitución junto con algún día de vacaciones que nos quedaba por gastar en ese año. Cuba era un país al que teníamos muchas ganas de ir y que superó con creces nuestras expectativas. Tuvimos la suerte de ser acogidos por grandes amigos que nos hicieron disfrutar, aún más, de la experiencia y ver el país y su realidad desde diferentes perspectivas.

Mural de Cuba en Trinidad durante nuestro viaje por libre

Casualidades de la vida, poco antes de nuestra llegada a La Habana, había fallecido Fidel Castro, y justo el día que llegamos era el último que estaba decretado de luto oficial. Por lo que justo pillamos una ciudad que, tras varios días de recogimiento, sin música ni diversión, estaba deseando salir a las calles para volver a disfrutar. También tuvimos la oportunidad de poder compartir ese momento con seguidores y detractores de Fidel Castro y conocer su punto de vista sobre lo que se estaba viviendo.

Nuestra ruta:

En total, empleamos 10 días para recorrer Cuba por libre, incluyendo todas aquellas zonas que teníamos en nuestra lista de imprescindibles. Teniendo en cuenta que dos días se pierden prácticamente en el viaje de ida y vuelta desde Madrid, creemos que es tiempo suficiente para visitar los lugares que nos marcamos en nuestra lista.

Teníamos claro que queríamos combinar la visita a ciudades históricas con una parte de relax en la playa, y es que nos parecía un auténtico lujo disfrutar del sol y el mar en pleno mes de diciembre.

En nuestra ruta inicial estaban: La Habana, Cienfuegos, Santa Clara y Trinidad. Sin embargo, el primer día en La Habana nos cundió mucho para ver lo principal y decidimos contratar en una agencia local una excursión para el día siguiente a Viñales. Por otro lado, nuestros amigos cubanos nos dijeron que no merecía mucho la pena parar en Santa Clara por lo que la visitamos solo de pasada en el viaje de regreso a la Habana.

Por último, dudamos mucho entre qué zona escoger para disfrutar de la playa en nuestro viaje a Cuba por libre y, tras mucho consultar, nos recomendaron optar por alguno de los cayos en vez de por Varadero. La razón que nos dieron es que Varadero, al estar más cerca de La Habana está más masificado tanto por turistas como por nacionales, mientras que en el caso de los cayos, al tener que invertir más tiempo para llegar, hay muchos menos turistas y las playas son una maravilla. Como no hemos estado en Varadero, no podemos comparar, pero en nuestro caso, la estancia en el Cayo Santa María no pudo ser mejor: tranquilidad, playas inmensas de arena blanca y un mar precioso.

Itinerario de viaje a Cuba por libre

Aquí os dejamos finalmente la ruta que realizamos en nuestro viaje a Cuba por libre:

  • 4 de diciembre: Madrid – Habana (avión, llegada a las 21.25 h). Noche en La Habana.
  • 5 de diciembre: La Habana. Recorrido de centro histórico.
    Noche en La Habana.
  • 6 de diciembre: Valle de Viñales (excursión i/v desde La Habana).
    Noche en La Habana.
  • 7 de diciembre: La Habana. Zona de Riomar, embajadas y castillo.
    Noche en La Habana.
  • 8 de diciembre: La Habana – Cienfuegos – Trinidad.
    Noche en Trinidad.
  • 9 de diciembre: Trinidad – topes de Collantes – Cayo de Santa María.
    Noche en Cayo Santa María.
  • 10 de diciembre: Cayo de Santa María.
    Noche en Cayo Santa María.
  • 11 de diciembre: Cayo de Santa María.
    Noche en Cayo Santa María.
  • 12 de diciembre: Cayo de Santa María – Santa Clara – La Habana (salida de avión a Madrid: 23.40)
  • 13 de diciembre: llegada a Madrid

Desde el 8 de diciembre que salimos de La Habana hasta el 12 de diciembre que regresamos al aeropuerto, nos movimos en coche de alquiler.

La Habana

Para conocer La Habana, nada más recomendable que empezar recorrer los sitios típicos recomendados en cualquier guía. Algunas zonas pueden estar un poco alejadas, ahí se recomienda coger un taxi o un almendrón. Nosotros recorrimos la ciudad en coche de caballos, fue caro y nos dejamos llevar por la emoción del momento, pero mirándolo en perspectiva recorrimos toda La Habana en solo una mañana y nos detuvimos a visitar y hacer fotos en todos los lugares principales.

Para visitar el barrio donde están todas las embajadas lo mejor es pedir a un taxi que te de un paseo por esa zona, es muy agradable.

En cuanto a los famosos bares Floridita y La Bodeguita de Enmedio para nuestro gusto son demasiado turísticos, no llegamos a tomar nada allí, eso sí, nos hicimos la foto de rigor en ambos.

IMPRESCINDIBLE EN LA HABANA:

Visitar el Callejón de Hamel

Un barrio rehabilitado con pinturas y obras artísticas, una visita muy interesante.

Tomar un helado en Coppelia

Este establecimiento es muy famoso por la película Fresa y Chocolate. Es un establecimiento cubano auténtico, donde va la gente allí y se paga directamente con pesos cubanos. El helado es baratísimo y muy rico, los cubanos los compran por kilos y se lo llevan a casa. Veréis que hay Coppelia por distintas ciudades de Cuba pero el más emblemático es el de La Habana. Suele haber algo de cola para pasar, pero no es excesiva y va muy rápido.

En la calle de Coppelia llegando al malecón hay muchas agencias de viajes por si queréis hacer alguna excursión, en nuestro caso nos inclinamos por Viñales.

Comer en Rio Mar.

Es un restaurante con una ubicación y unas vistas increíbles. La cocina es más bien internacional con toques cubanos. De precio, superior a lo que te puedas encontrar en las casas de comidas de La Habana, pero las vistas y la calidad de la comida lo merece y mucho más barato de lo que te podría costar comer en un sitio así en España. Está un poco alejado del centro, es recomendable coger un taxi para llegar.

Cenar y/o tomar una copa/mojito en El Cocinero.

Este restaurante está muy cerca del Rio Mar, tiene una terraza muy agradable tanto para cenar como para tomar una copa. Nosotros fuimos solo a tomar una copa porque nos habían invitado unos amigos cubanos a cenar en su casa primero. Merece la pena ir.

Tomar una copa/mojito en el Hotel Nacional.

Es uno de los mejores hoteles de Cuba, el ambiente en su terraza jardín es muy agradable y las vistas al malecón merecen la pena. Los precios no son baratos, pero es esperable en el hotel donde se alojan todas las estrellas de cine y los famosos.

Salir de noche por el Malecón.

El Malecón de noche suele estar bastante animado. Hay grupos pequeños de música que por unas monedas te dedican la canción que quieras (la canción más típica cubana es Chan Chan, la oiréis a menudo). La gente compra su botella de ron (o de lo que sea), y se ponen grupo a beber en el malecón al son de la música.

Noche de baile en el Café Cantante.

Este café-discoteca se encuentra en la parte de atrás de la Plaza de la Revolución. A menudo van grupos que tocan música en directo. Si toca un grupo bueno es posible que haya cola para entrar. Los rones con coca cola están regalados de precio.

Edificio Focsa

Las mejores vistas de La Habana las tenéis desde el restaurante del edificio Focsa. Pedid permiso para subir, no hace falta ni comer ni tomar nada mientras estáis allí.

Vistas desde el Edificio Focsa en nuestro viaje a Cuba por libre

Alojamiento en La Habana:

Nos quedamos a dormir en una casa cubana recomendada por unos amigos, en la zona del Vedado, cerca de la Avenida de los Presidentes. Estaba bien ubicada y era correcta sin grandes pretensiones.

Valle de Viñales

Como hemos comentado, el primer día nos cundió mucho viendo los principales atractivos turístico de La Habana, por lo que decidimos dedicar un día para visitar el Valle de Viñales.

Para ello, a pesar de que estábamos recorriendo Cuba por libre, contratamos una excursión con una agencia cubana (no recuerdo el precio por persona). El paisaje del Valle es muy bonito, pero la excursión se hace un poco pesada al ir en un grupo grande.

Cienfuegos

Tras coger el coche de alquiler, nos dirigimos a Cienfuegos. Es una ciudad típica colonial, se ve rápidamente, con un par de horas o tres es suficiente. Hay una plaza principal donde se sitúan los principales restaurantes, aunque ninguno nos llamó demasiado la atención.

Nos decantamos por comer en un restaurante que estaba en una de las calles aledañas a la Plaza y estaba especializado en sándwiches. Es restaurante local, por lo que comimos muy muy barato y pagamos con pesos cubanos.

Había una avenida con castillos o palacios que bien merece una visita, no recuerdo bien el nombre, y también tenía también varios sitios para comer.

Trinidad

Una vez recorrido Cienfuegos, seguimos nuestro viaje a Cuba por libre y nos dirigimos a Trinidad. Llegamos para ver atardecer en las escaleras de la plaza, que justo a esa hora se llenan de música y gente. Un espectáculo que merece la pena y si es con un mojito en la mano, mejor. Trinidad es una ciudad colonial preciosa, con mucha historia. Es muy turística, pero aún no ha perdido el encanto.

Hay numerosos restaurantes para comer y cenar, nosotros nos decantamos por cenar en Sol Ananda (muy recomendable) situado en la plaza mayor.

Nos alojamos en la casa del familiar de unos amigos que era inmensa, de estilo colonial con un patio gigante donde el desayuno no podía ser más agradable (el desayuno incluía plátanos recién cortados de las palmeras del jardín, además de mil cosas deliciosas más). Alquilan habitaciones, por lo que solicitándolo, cualquiera puede dormir allí si está libre.

La ciudad se puede recorrer en 2-3 horas, nosotros dedicamos la mañana a ello.

Topes de Collantes

Antes de la hora de comer pusimos rumbo a Cayo de Santa María. Nos recomendaron que siguiéramos la ruta que pasa por Topes de Collantes, que si bien las carreteras no eran las mejores, el paisaje merecía mucho la pena. Seguimos la recomendación y la verdad es que nos gustó el paisaje. Comimos langosta en un restaurante por el camino que se llamaba Gran Nena y estaba especializado en comida criolla a muy buen precio.

Cayo Santa María

Estuvimos tres noches alojados en el Hotel Royalton en Cayo Santa María. El hotel estupendo y la playa una maravilla, arena blanca y agua transparente. Muy recomendable para descansar unos días. Cuidado con llegar de noche, la carretera que llega al Cayo es estrecha y no está iluminada, es muy peligroso conducir por ella de noche.

Vista de la piscina de nuestro hotel en Cayo Santa María, en el que nos alojamos en nuestro viaje a Cuba por libre.

Santa Clara

Nos dijeron que Santa Clara no tenía mucho que ver y aunque inicialmente estaba en nuestra ruta, la sacamos (es lo bueno que tiene viajar a Cuba por libre, que da pie a rediseñar el trayecto). No obstante, para ir desde el Cayo Santa María hasta La Habana, se pasa por Santa Clara, así que aprovechamos a hacernos una foto en el mausoleo del Che y seguir nuestro viaje.

Recomendaciones generales

DINERO Y CAMBIO

En Cuba funcionan dos monedas en paralelo, los pesos cubanos que utilizan los que viven allí y los pesos cubanos convertibles que son los que nos dan a los extranjeros. Casi todo se puede pagar con pesos cubanos convertibles, de hecho no aceptan su moneda local. La única excepción son los locales propios de cubanos como Coppelia y algunos restaurantes destinados a ellos. Se recomienda cambiar una cantidad pequeña (10-20 euros) a pesos locales, el resto del dinero en convertibles. Las casas de cambio suelen tener cola y es imprescindible presentar el pasaporte para cambiar dinero. Casi todo se paga en efectivo.

CONEXIÓN A INTERNET

Olvidaos de tener internet en vuestro viaje a Cuba por libre. Venden unas tarjetas para conectarse por WiFi en ciertas zonas, pero son muy caras con una conexión lenta e inestable a Internet, además de que hay pocos sitios donde funcione. Aprovechad los días de desconexión 😉

CONDUCIR POR CUBA

En Cuba hay pocos coches de alquiler, por lo que si necesitáis alquilar uno en vuestro viaje a Cuba por libre, cogedlo con mucho tiempo de antelación.

Las carreteras en general están en mal estado, pero se puede transitar por ellas. Eso sí, os encontraréis carros tirados por burros, bicicletas, camionetas, que hacen que el camino sea lento.

Tened mucho cuidado con la gasolina. Cada vez que veáis una gasolinera llenad el depósito, lo mismo la siguiente gasolinera no se cruza en vuestro camino hasta 300 km más tarde. Nosotros nos tiramos casi 300 km buscando una gasolinera y logramos encontrar una cuando al coche solo le quedaba gasolina para un par de km más.

Por último, tened en cuenta que las carreteras no están iluminadas ni señalizadas, por lo que se recomienda no conducir de noche.

PALADARES EN LA HABANA

Para comer y cenar en paladares de La Habana, mejor escoger uno por vuestra cuenta y no hagáis caso a las recomendaciones de taxistas u otras personas que encontréis por la calle. A menudo se llevan una comisión y no suelen ser las mejores opciones ni las más baratas.

RON

Si estáis pensando comprar alguna botella de ron cubano, os recomendamos que compréis el ron Santiago. Es un ron que no encontraréis tan fácil en España como otros y que a los cubanos les encanta (y a nosotros, también).

PUROS

Los puros de la marca Cohiba son muy caros para los extranjeros. Es posible que os intenten engañar y vender como Cohiba puros de procedencia dudosa (pueden ser auténticos o no), tened cuidado.

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